MOZ 11 - APOYO A LAR ELDA
Lugar del proyecto
El proyecto se ubica en las afueras de la ciudad de Nampula, en el barrio de Mwahiviri Expanção.
Las adolescentes en Mozambique corren un riesgo especial. Muchas se enfrentan al embarazo precoz y al matrimonio infantil, lo que afecta su educación y su futuro. Casi la mitad se convierten en madres a los 19 años, el 46 % se casa a los 18 y el 14 % a los 15. El acceso limitado a los servicios de salud reproductiva, la pobreza y el estigma social dificultan la toma de decisiones informadas, lo que genera altas tasas de mortalidad materna y embarazo adolescente.
La violencia escolar es otro problema grave, especialmente para las niñas. Muchas estudiantes son víctimas de abuso que compromete su aprendizaje, pero los datos sobre la magnitud del problema son escasos. Ante la falta de sistemas de respuesta adecuados, los casos a menudo se ignoran o se gestionan de forma inadecuada, dejando a las sobrevivientes sin justicia y permitiendo que la violencia continúe sin control.
El Centro de Acogida Lar Elda fue inaugurado por las Hermanas Misioneras Combonianas en 2003 para afrontar el gran reto de ayudar a niñas y jóvenes, especialmente huérfanas, que vivían en la calle. Posteriormente, a petición de los servicios sociales, comenzó a acoger a niñas que, por diversas razones, como la pobreza, la explotación o el abuso, no podían permanecer con sus familias, al menos temporalmente, o, en el caso de las huérfanas. Desde octubre de 2017, cuando comenzaron los atentados terroristas en la provincia de Cabo Delgado, el centro ha acogido a niñas de esa región que, junto con sus familias, huyeron en busca de seguridad.
El centro de acogida está gestionado por las Hermanas Combonianas, que residen en el mismo complejo. Actualmente, tres hermanas supervisan toda su gestión.
Descripción del proyecto
El centro acoge actualmente a 65 niñas y jóvenes; algunas de ellas llegaron de niñas y ahora son responsables de diversos servicios y ayudan a cuidar a las más pequeñas. Recibimos constantemente solicitudes de alojamiento de servicios sociales, congregaciones y personas que conocen situaciones de necesidad.
Además de las personas que viven permanentemente en el centro, un grupo de 13 jóvenes asiste a la escuela femenina de Nacala. Ofrecemos becas para ellas, tanto para estudios generales como para contabilidad y administración. Este año, tres jóvenes cursan un curso técnico de tres años en hostelería y turismo. Otras dos asisten a la universidad: su objetivo es obtener un diploma y encontrar trabajo independiente.
Algunos voluntarios nos ayudan con las actividades extraescolares, ayudando a las niñas con sus tareas, mientras que dos profesoras (una de inglés y otra de matemáticas) imparten clases de refuerzo para aquellas con más dificultades.
Además de las actividades habituales, las niñas aprenden a gestionar pequeños proyectos como cuidar gallinas, empacar productos alimenticios (pan, mermeladas, jarabes), hacer pequeñas manualidades (rosarios, pulseras, bolsos, tarjetas), coser y cuidar el huerto comunitario que les proporciona alimentos.
El lar cuenta con dos guardias y dos madres que se turnan por la noche para garantizar la seguridad de las niñas, ya que los robos son frecuentes en la ciudad. El mayor desafío para nosotros es cubrir los costos de alojamiento de estas niñas con todo lo que necesitan: comida, ropa, artículos de higiene, útiles escolares, documentos, atención médica, así como el mantenimiento y funcionamiento del centro.
El lar tiene un automóvil que utiliza para hacer compras, llevar a las niñas con sus familias, a algunas al centro de salud cuando están enfermas y realizar diversos servicios. El centro cuenta con el reconocimiento del gobierno y de las agencias de bienestar social, pero no recibe apoyo financiero. Al contrario, exige que todo esté en orden y se realizan inspecciones anuales.
Objetivos
- Ayuda a las niñas mozambiqueñas en la formación humana, espiritual, social y escolar
- Asegurar alimentos esenciales como harina, arroz, pasta, pan, azúcar, huevos, carne, pescado y fruta que sirvan para un buen crecimiento
- Mantener la estructura en condiciones para que las niñas vivan en un ambiente digno y sereno
Beneficiarios
Directa: 65 niñas huérfanas o en situación vulnerable
Indirecta: familia y sociedad
Hermana referente por el proyecto: Hna. Francinete Maria Ribeiro e Silva
Costos del proyecto